El Motorola Moto G del 2014 es un gran teléfono. Y, a falta de su renovación, ¿sigue valiendo la pena este modelo?

Hace pocos días hablaba de mis valoraciones personales a la hora de recomendar un móvil y de cómo uno de los modelos que suelo escoger es el fabuloso LG G2. Es muy buen teléfono por lo que cuesta actualmente, teniendo como rivales muchos otros smartphones que, sin embargo, no se acercan a la calidad y reconocimiento que puede dar un fabricante como LG. Aunque claro, con los 260 euros más o menos que cuesta comprendo que a muchos se les escape de las manos, debiendo acudir a algún otro móvil que dé buenas prestaciones por menos dinero. Y la elección está clara: el Motorola Moto G. Ahora bien: este smartphone va a versión por año, encontrándonos en el mercado la del 2013 y la del 2014; sin que se me olvide otro aspecto importante: está a punto de salir el modelo del 2015. Y siguiendo estas premisas, ¿merece la pena comprar la segunda versión? Voy a reseñar unas cuantas valoraciones.

El Motorola Moto G, como móvil, no ha cambiado mucho entre versiones: el hardware sigue siendo básicamente el mismo (tampoco se espera que lo haga mucho con el modelo del 2015). Aunque eso sí: las pequeñas mejoras que ha ido implementando Motorola consiguen que valga mucho más la pena el modelo más reciente, encontrándonos una pantalla más grande en el del 2014 junto a una mejor cámara y espacio para SD Card (algo imprescindible si tenéis 8 GB de almacenamiento). ¿Detalles que inclinan la balanza hacia este modelo? Pues sí: la diferencia de precio con respecto al Motorola Moto G 2013 es bastante pequeña, por lo que merece la pena invertir un poco más para ir a por el 2014. O, incluso, a por el 2015 si ya hubiese salido en el momento que leáis este post.

Seré sincero: no notaréis una diferencia excesiva de rapidez, fluidez o rendimiento en juegos con respecto a uno u otro: el procesador y la GPU son los mismos, no habiendo cambiado ni la RAM ni tampoco el tipo de almacenamiento interno; de ahí que se comporten básicamente igual el Moto G del 2013 y el del 2014, aportando idéntica experiencia de uso (de hecho, ambos se actualizan en Android a la misma velocidad, estando los dos en Lollipop). Pero, pudiendo optar por una pantalla de 5 pulgadas y por la posibilidad de la SD Card (o la doble SIM), yo os recomendaría apostar por el último modelo.

¿Sigue valiendo la pena el Motorola Moto G de 2014?

Si no lo sabéis porque aterrizasteis aquí por primera vez, yo me dedico al análisis profesional de móviles (entre otras muchas cosas); por lo que, aunque parezca prepotente (os aseguro que no lo es), entiendo bastante de teléfonos móviles. Y puedo decir que el Motorola Moto G es una de las mejores elecciones teniendo en cuenta su coste final libre. Puede encontrarse algo más barato en operadoras, pero lo mejor es comprarlo siempre sin ningún tipo de ataduras. Y recalco mi recomendación: id a por el Motorola Moto G de segunda generación; o lo que es lo mismo: el del año 2014. 5 pulgadas con resolución HD, cámara de 8 megapíxeles mejorada, batería de 2070 mAh que se comporta bastante bien… Vamos, que es un telefonazo por un precio muy contenido.

¿Decididos? ¿Os he convencido con el Motorola Moto G del 2014? Pues podéis encontrarlo en las siguientes versiones: 8 GB blanco y negro, 16 GB y, también, con 8 GB y conexión 4G. Por una media que ronda los 170 euros. ¡Perfecto para regalarse a uno mismo o a alguien muy especial!

Todos los Motorola Moto G están aquí. ¡Elige el tuyo!