Quizá sea mucho más barato comprar los refrescos ya hechos, pero sólo con SodaStream podrás preparar los refrescos a tu manera.

El verano y sus terribles calores han hecho que me fije en un gadget doméstico por el que siempre había pasado de puntillas: el gasificador de bebidas SodaStream. Seguro que lo habréis visto en muchos grandes almacenes: es una máquina de cartuchos que permite convertir en refrescos con gas casi cualquier bebida. ¿Que habéis preparado una limonada casera y os gustaría beberla con ese “picorcito” en la lengua que le dan las burbujas? Un chute de SodaStream y listos: esta máquina de refrescos consigue preparar en casa aquello que os gusta comprar en el supermercado. Con la ventaja de que sabréis los ingredientes que llevan vuestras bebidas y de que las haréis al momento. ¿Práctico? bueno, depende de los gustos. ¿Económico? Seguramente no: los cartuchos no son precisamente baratos. Pero la diversión de preparar los refrescos en casa no nos la quita nadie.

SodaStream es la única máquina de refrescos que permite gasificar las bebidas en casa (al menos la única que yo conozca y haya visto); de ahí que, como ocurre con las impresoras, los cartuchos salgan bastante más caros que el aparato en sí: necesitaréis recambios de gas para gasificar las bebidas, pudiendo también adquirir sabores concentrados con los que preparar desde refrescos de cola a bebidas de naranja, limón y otras frutas. Tampoco resultan económicos estos preparados, pero siempre podréis gasificar vuestras propias bebidas sin ningún tipo de problema. O preparar agua con gas al momento: el proceso es tan simple como rápido.

SodaStream viene con la máquina de hacer refrescos Jet White, incorporando una carga de gas (dióxido de carbono) y una botella fabricada en PET con capacidad para un litro de bebida carbonatada. ¿Qué hay que hacer? Sólo debéis rellenar la botella con el agua/zumo/preparado que deseéis, insertarla dentro de la máquina de refrescos, accionar el cabezal de la SodaStream y listo: el gas carbónico se insertará en el líquido de la botella consiguiendo al instante una bebida carbonatada. Ni más ni menos.

Más allá de si os gusta el producto o no o si realmente lo consideráis económico para vuestro uso particular, lo cierto es que curioso lo es un rato. Además, puede resultar más ecológico al no consumir botellas de refresco tradicional (que se necesitan transportar, generan desechos por el plástico de la botella…), algo que también hay que tener en cuenta. Y lo mejor es la satisfacción de preparar algo en casa tan aparentemente complicado como lo es un refresco. ¿Precio? El pack inicial de SodaStream, con la máquina para hacer refrescos, la botella y el gasificador, cuesta un poco menos de 64 euros. Si os apetece probar, lo tenéis aquí.

Prepara bebidas con gas gracias a SodaStream