Ha llegado el momento de preparar las vacaciones. Pero ¿por dónde empezar? ¿Qué hay que hacer para ahorrarse lo máximo? Veamos.

Que no os despiste el fresco que de vez en cuando agita estos días ya calurosos de junio: el verano está más cerca que una deshidratación a las tres de la tarde, debiendo planificar todo lo que conlleva esta estación del año. Sí, todos estaréis deseando que llegue básicamente para una cosa: las vacaciones; pero no os dejéis llevar por el entusiasmo, que hay mucho dinero en juego. Porque, ¿de qué forma planificáis las vacaciones? ¿Dónde elegís los viajes, las estancias y resto de traslados y actividades? ¿Pack todo incluido o mejor apostar por buscarse la vida una vez llegado al destino? Sí, son demasiados factores que pueden desembocar en las vacaciones de vuestra vida o en un fiasco más flagrante que el de España en Eurovisión, por lo que conviene planificar cada uno de los aspectos de la mejor manera posible. Y aquí vengo yo, a daros unos consejos con los que os aseguraréis las mejores vacaciones posible. Además de poder ahorraros un poco de dinero, que nunca está de más.

Elección del destino

Seamos claros: una cosa es el destino soñado y otro el destino que está a nuestro alcance, por lo que resulta más adecuado asimilar nuestras limitaciones económicas y de movilidad antes de tirar la casa por la ventana hipotecándola por segunda vez a costa de tres semanas de descanso. ¿El viaje soñado se escapa de presupuesto? Tratad de elegir algo más cercano que también os proporcione las mismas experiencias. Recordad: lo más importante son vuestros compañeros de viaje.

No falla: la mayor parte de los problemas con las vacaciones empiezan justo al principio, en su elección. Y es aquí donde debemos aplicar el máximo de sentido común, asegurando el descanso y el ocio como la primera prioridad. Sí, marcharse bien lejos aportará un buen montón de anécdotas y vivencias, pero lo acabaréis pagando el resto del año. Así que no os dejéis llevar por el corazón y planificad el destino siguiendo vuestras posibilidades: las mejores vacaciones no tienen por qué ser las más lejanas.

¿Días a disfrutar?

Preparando las vacaciones

Está claro que la mayor limitación en este punto van a ser los días que os dé la empresa; aumentando la dificultad si estáis planificando el viaje en pareja. Pero, una vez ya tenéis confirmada la disponibilidad… ¿Cómo elegir la estancia más adecuada? Existen muchas reglas y diversos condicionantes a la hora de seleccionar la estancia perfecta, pero siempre partiendo de una base: procurad no extender la escapada (contando viaje y estancia) a toda la extensión de vuestras vacaciones. Ya lo decían nuestras madres: conviene volver con tiempo para así adecuarse a la rutina; y no sólo por eso.

Debéis valorar el precio de la estancia en función a su extensión y de la época en la que haréis las vacaciones. Así, puede que no os salga tan caro ampliar unos días más si ya se sale de agosto; o quizá os hagan una oferta en el caso de que el hotel se vacíe más allá de vuestra fecha original de regreso. Como siempre, conviene valorar todos los pros y las contras, manteniendo siempre en mente la idea de regresar un poco antes. Como norma general, además de aflojar el síndrome post vacacional, también ahorraréis bastante dinero.

¿Dónde hacer la reserva?

Preparando las vacaciones

Aquí empieza el verdadero dolor de cabeza: buscar el mejor precio y la máxima calidad una vez ya tenemos decididos el destino y el calendario. Y no hay una receta exclusiva: vista la competencia enorme que existe en el sector de viajes, os puede salir más barato uno comprado en agencia que otro reservado a través de una web. Por lo que el principal consejo es que valoréis todos los medios de reserva y no os dejéis ninguno: el mejor precio puede estar donde menos lo esperéis.

Kayak, Atrápalo, eDreams, El Corte Inglés, Rumbo, Halcón Viajes, Carrefour Viajes… Hay para aburrir. Y eso es justo lo que tenéis que hacer: aburriros de consultar y de comparar hasta que encontréis lo mejor. Por suerte, desde el ordenador puede realizarse la mayor parte del trabajo, por lo que podréis dejar los contactos con agencias físicas para el final teniendo, de rebote, una mejor explicación de los viajes, traslados, rutas y posibilidades del lugar de destino. Ya se sabe: hablar con un agente en persona es mucho mejor que bucear por las páginas web de viajes; aunque sea una parte muy interesada…

Preparativos

Preparando las vacaciones

No conviene dejarse nada en el tintero, por lo que resulta imprescindible prepararlo todo con tiempo. Informarse de las rutas, de los horarios, de los medios de transporte una vez lleguemos a nuestro lugar soñado, tratar de localizar los principales problemas para el turista, deberemos contactar con el hotel y asegurarnos de que la reserva está a punto, es recomendable asegurar los traslados del aeropuerto al hotel y viceversa para que no nos quedemos colgados nada más llegar… En definitiva: cuanto más atado lo tengamos todo menos posibilidades existen de que algo salga mal. Aunque no os despreocupéis: siempre habrá algo que no suceda según lo planeado. ¿Y sabéis qué? Será la fuente de las mejores anécdotas.

Los preparativos son mucho más importantes en el caso de que no tengáis rutas pre contratadas, debiendo empaparos bien de todas las posibilidades si sólo reserváis el viaje (a lo sumo, si también le añadís la estancia). Desde mi punto de vista, es mejor viajar fuera de rutas organizadas que hacerlo con guías; aunque, como es lógico, existe más riesgo a la incertidumbre. Pero ¿sabéis qué? También es mucho más emocionante.

Relajaos hasta las vacaciones

Preparando las vacaciones

Una vez lo tengáis todo sólo falta una cosa: relajarse y contar los días que faltan hasta que comiencen las vacaciones. No conviene estresarse conforme se acerque la fecha por los futuros contratiempos: si ya estaba todo atado seguirá estando de esa manera. Así que disfrutad de la espera, del viaje en sí y, sobre todo, llevad lo necesario para traeros de vuelta los mejores recuerdos: seguro que estas vacaciones serán inolvidables.