¿Es un reloj, es un móvil, es un smartwatch? Sí a todas: el Samsung Gear S es un pedazo de combo.

Fiel a mi manía de traer gadgets, y como siempre que hablo de ellos trato de hacerlo desde el conocimiento y la perspectiva cercana… Hoy voy a dedicarle un post a mi última adquisición: el smartwatch Samsung Galaxy Gear. No lo puedo remediar: me pierden las pantallas táctiles, volviéndome loco todo lo que tiene que ver con la telefonía móvil. Y eso que yo ya tenía un reloj inteligente (ay mi pobre LG G Watch), pero me he decidido a cambiarlo para apostar por un smartwatch que posee entre sus características el hecho de ser autónomo con respecto al teléfono. ¿Qué significa esto? Que podréis llamar por teléfono incluso sin el móvil, imitando así a clásicos como Dick Tracy o Michael Knight. “¡Kitt, te necesito!”. Pues no: lo que necesitáis es un Samsung Gear S. Aunque primero habrá que valorar si realmente os conviene…

Este reloj inteligente o smartwatch no es el más barato del mercado, por lo que su compra bien merece un poco de sensatez y sentido común. También debéis tener en cuenta que sólo funciona con móviles Samsung, así que no os planteéis su adquisición si no cumplís esa premisa (si lo vuestro es un iPhone ya sabéis: a por el Apple Watch). Además, es bastante grande y necesita una muñeca de generosas dimensiones para que no se vea exagerado, quedando algo extraño en una muñeca femenina. Por más que todo esto sólo sea a priori, claro, que lo mejor es que tratéis de probarlo antes de adquirirlo. Pero ¿qué podéis hacer con él?

Samsung Gear S

Como cualquier smartwatch que se precie, el Samsung Gear S se empareja con el móvil para mostrar en la pantalla las notificaciones; por lo que no necesitaréis sacar el móvil del bolsillo para ver los mensajes (es muy práctico). Dispone de aplicaciones y es muy útil para los que hacen deporte, incluyendo GPS, sensor de latidos, sensor UV y registro de movimiento (a lo Fitbit Charge HR). Posee zócalo para nano SIM permitiendo que insertemos otro número o un duplicado del número que tengamos en el móvil, pudiendo llamar desde el reloj aunque no se tenga el teléfono cerca. Y también incluye registro de voz, teclado, una pantalla Super AMOLED que es un lujo verla, multitud de esferas de reloj intercambiables… Yo estoy encantado con él; aunque también tiene sus pegas (duración de la batería, exclusivo de Samsung, no incluye controles de reproducción, el registro de latidos ni es constante ni preciso…).

El precio del Samsung Gear S ha ido variando bastante, encontrándose actualmente por unos 300-350 euros. Está disponible en blanco o negro, resiste agua y polvo y se puede comprar a través del siguiente enlace. Si os gustan los smartwatch, éste es de los mejores.

Hazte feliz a ti y a tu muñeca: vístete un Samsung Gear S