• Hecha en cartón: se puede plegar una vez se aburran de la casita
  • Viene con un set de pinturas para colorear la casa
  • ¡Perfecta para que no den la brasa se entretengan este verano!

El calvario para todo se padre se acerca irremediablemente: el verano. ¿Por qué es un calvario? Seguro que si también sois padres con hijos que tengan una cierta edad estaréis de acuerdo conmigo: tienen demasiadas vacaciones. No estoy echándoles en cara a los maestros que también las tengan (que los pobres se merecerían una medalla y varios meses más de asueto), sino que creo que los peques deberían dejarnos un poco tranquilos en los meses de junio, julio, agosto y septiembre. El colegio cada vez dura más y las vacaciones de quienes podemos trabajar se escurren hacia el lado contrario, necesitando grandes dosis de ingenio para que se entretengan en casa. ¿Queréis una manera más barata que mandarles todo un mes de colonias? Aquí tenéis una: la casa para niños hecha de cartón. Mi hijo tiene una y os la tengo que recomendar: le ha entretenido muchísimo. Hasta que pide ayuda para decorar el tejado porque no llega…

¡Amigos de lo ecológico y de lo reutilizable, alzad las manos! Y coged unos rotuladores, que os va a tocar pintar lo que no está pintado. Porque es cierto que la casa para niños que os he traído hoy lo trae todo incluido para armar y decorar el chalé (tiene su propio estuche de pinturas), aunque necesitaréis bastante tiempo para hacerlo. Y hablo en primera persona del plural porque también os va a tocar meteros en pintura, que los críos no lo van a hacer todo.

Lo primero que llama la atención es lo bien comprimida que está esta casa para niños, viniendo en un paquete plano y con todas las placas de cartón listas para desdoblar, encajar y montar. Seguro que los constructores de la Edad Media se tirarían de los pelos al ver lo fácil que se construye hoy día, armando una casa para niños en poco más de cinco minutos. Ni más ni menos: es tan sencilla de montar que la podrán armar los pequeños, disponiendo de sus propias ventanas, puertas y de una pequeña valla. Vamos, que os la podréis llevar de camping si hace falta: lo tiene todo.

Antes de pintarla debéis tener en cuenta una cosa: abulta bastante cuando está armada, por lo que esta casa para niños de cartón necesita mucho sitio libre. Lo ideal es que los niños la monten en su habitación porque, si se os ocurre armarla en el comedor (que por aquí hay alguien a quien le ha ocurrido) lo tendréis ocupado durante todo el verano. Y una vez levantada, y con su sitio definitivo, sólo os quedará pintarla. Como ya he dicho, viene con su propia caja de pinturas; aunque no llegará para pintar toda la casa, por lo que necesitaréis aprovechar otras pinturas que tengáis o comprar unas nuevas: si los niños se dedican en cuerpo y alma a pintar la casa, tendrán entretenimiento para rato.

Casa para niños hecha de cartón: ecológica y lista para pintar

Montar, pintar… y jugar. ¡Seguro que se lo pasan de miedo! Organizando sus fiestas dentro de la caja de cartón, comiditas, invitando a sus amigos a tomar el té… Vamos, que la casa para niños de cartón va a ser el éxito del verano, encajando mucho mejor en una familia que tenga varios hijos. Y con un último punto a tener en cuenta: cuando estorbe sólo hay que desplegarla y guardarla, sin que se estropeen los dibujos y pudiendo retomarse en cualquier otro momento. ¡Todo son ventajas!

Venga, que a vuestros hijos están a punto de darles las vacaciones. Y cuanto antes tengáis algo con lo que entretenerles mucho mejor. ¿Queréis regalarles la casa para niños hecha de cartón por las buenas notas que han sacado este fin de curso? Pues sólo debéis pinchar en el botón: está en Amazon al precio de 3,99 euros. Os meteréis dentro hasta vosotros.

Se monta, se desmonta, se pinta, es de cartón… ¡Compra ya la casa para niños!